Una casa con mensaje

Las casas hablan y transmiten sensaciones, mensajes que los antiguos moradores han dejado escrito en cada una de sus estancias, con su diseño, su  estilo, su lenguaje.

Al entrar en esta casa, sientes que te invade una sensación de bienestar, de paz, de ganas de quedarte. Todo ello te invita a pensar que los antiguos ocupantes la han vivido con  amor y han sido muy felices en ella.

Entras en el salón, y  la vista se detiene ante una bonita chimenea de leña que, por su situación, en el centro, es el elemento más importante de la estancia; ilumina y da calor a todos a sus rincones. Este salón tiene la posibilidad de crear varios ambientes. Puedes disponer de una zona de comedor, donde instalar una gran  mesa con capacidad para los comensales que quieras, junto al comedor y frente a la chimenea se configura un espacio de descanso, para tirarte en el sofá o ver la TV; pero si prefieres el placer de una buena lectura, no tienes más que desplazarte unos pasos y delante de una buena biblioteca puedes ubicar un cómodo sillón, junto a la chimenea, en el que disfrutar de tu libro favorito.

Las  habitaciones pueden ser la envidia de quien necesite mucho espacio, con sus hermosos armarios empotrados —aquí  podrías guardar tu vestuario completo, ropa de invierno, primavera, verano y otoño, ¡qué gusto—. El dormitorio principal, con su gran baño incorporado, cómodo, amplio, y todo en su sitio.

Entras en la cocina, bien equipada, dispuesta con  cantidad de armarios altos y bajos, con  mesa para comer, que si tienes prisa no tienes más que estirar el brazo y… “del fogón a la mesa”. Todo preparado para ahorrar tiempo. Pensando en una cocina más agradable, los elementos que pueden producir ruido —lavadora, secadora—, están instalados en un office independiente.

Es una casa que da cabida a todas las necesidades. El ático está configurado como una vivienda independiente ocupando la planta entera, es de una gran luminosidad y tiene unas bonitas vistas —ventila con velux—, amplios ventanales,  y con salida a dos bonitas terrazas.

El diseño de su espacio está creado por el mobiliario que separa los ambientes, excepto el dormitorio principal y el baño.

Si hablamos del exterior que rodea a la casa por sus cuatro vientos, podemos pensar que es lo más parecido a un pequeño oasis.

El jardín, con sus diferentes niveles, cubierto por la espesura de sus árboles, acompañado por el sonido del agua a su paso a través del pequeño canal, que con sus peces de colores,  transcurre en zig-zag, subiendo y bajando por el recorrido del jardín, formando pequeñas cascadas, para desembocar en un bonito estanque.

Por estos pequeños detalles, minuciosamente pensados, se adivina que sus propietarios amaban la naturaleza y su deseo fue vivir en ella,  pero sin renunciar a las comodidades que te aporta la ciudad.